martes, 11 de marzo de 2014

BASES III CONCURSO DE RELATO HIPERBREVE EL SAUZAL 2014



El concurso de relato hiperbreve El Sauzal, tiene como objetivo el fomento de la cultura literaria, y se regula por las siguientes Bases:

1.- Participantes. Podrán participar todas las personas a partir de 14 años sin límite de edad que sean residentes en el territorio español.

2.- Categorías. Se establecen las siguientes categorías: 
    1. Categoría juvenil: de 14 a 17 años.
    2. Categoría adulta: de 18 años en adelante.
3.-  Formato de la obra. 
a) Las obras se presentarán escritas en prosa, en lengua castellana, sin faltas de ortografía y deberán ser originales e inéditas.
b) Los trabajos versarán sobre un tema libre a elección del participante.
 c) La extensión del relato tendrá un máximo de 25 líneas, mecanografiadas en formato  DIN A- 4, a doble espacio, fuente Times New Roman y tamaño 12.

Los trabajos que no cumplan los requisitos anteriores, serán excluidos del concurso.

4.- Plazo y forma de entrega de los relatos.-
a) Las obras se presentarán sin identificación del autor, haciendo constar el título o lema de la narración y la categoría a la que se opta. Deberá estar acompañada de una ficha con los datos personales del autor (nombre, apellidos, D.N.I., dirección, fecha de nacimiento, teléfono y correo electrónico) y el título o lema de su trabajo.
 b) La admisión de trabajos quedará abierta desde el momento de la presentación de este concurso hasta del día 15 de abril de 2014.
c) Los relatos se presentarán a través de los siguientes medios:
·         En el Registro General del Ayuntamiento de El Sauzal, sito en c/ Constitución nº 3,  en horario de 08.30 a 13.00 horas.
·         Por correo ordinario a la siguiente dirección: Ayuntamiento de El Sauzal Concejalía de Cultura “Concurso de Relatos” C/ Constitución, nº 3, 38360 El Sauzal Santa Cruz de Tenerife".
·         Por correo electrónico a la siguiente dirección: cultura@elsauzal.es. Adjuntado dos archivos: uno con relato y lema y el otro con la ficha de los  datos personales del autor.

Los gastos de envío que puedan generar la participación en este concurso serán siempre por cuenta de los participantes, así como los derivados de su presencia en el acto de entrega de premios.

5.- Jurado. Éste estará compuesto por un mínimo de tres personas designados al efecto  por  la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de El Sauzal  entre personas vinculadas al mundo de la cultura, de la vida local, representantes de grupos políticos, asociaciones locales, culturales, etc. . Los nombres de los miembros del Jurado se darán a conocer en acta una vez fallados los premios. El fallo del jurado, que atenderá a los criterios de creatividad y técnica será inapelable, y se hará público en el plazo máximo de un mes contando a partir de la fecha límite de entrega de los trabajos, mediante nota de prensa en los medios de comunicación y a través del sitio web municipal www.elsauzal.es.

6.- Premios. Se establecen los siguientes premios:
·         Categoría juvenil:
Primer premio: Una tablet.
Segundo premio: Lote de libros juveniles.

·         Categoría adulta:
Primer premio: ciento cincuenta euros.
Segundo premio: ochenta euros.
El abono de los premios en metálico establecidos por el Ayuntamiento de El Sauzal, se efectuará mediante transferencia bancaria, una vez cumplimentada la correspondiente alta de terceros y efectuándose, cuando proceda, las retenciones fiscales oportunas:
Los premios podrán declararse desiertos si a juicio del jurado, ningún trabajo reúne las condiciones exigidas o estimase la escasa calidad de los trabajos presentados. No podrá recaer más de un premio en una misma persona. 

7.- Conservación de las obras.- El Ayuntamiento cuidará de la conservación de las obras durante el tiempo del certamen, si bien no se hace responsable de los daños o pérdidas que puedan sufrir por causa fortuita.
 
8.- Destino de las obras premiadas. Las obras premiadas quedarán en poder de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de El Sauzal, la cual se reserva el derecho de publicar o no los trabajos.  Los trabajos subidos a la web serán escaneados del original.
Los participantes que deseen recuperar los trabajos no premiados deberán solicitarlo a la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de El Sauzal.

9.- Aceptación e interpretación de las Bases. La participación en este concurso supone la aceptación de todas sus bases. En caso de existir dudas o discrepancias en la interpretación de alguna de las presentes bases, el Ayuntamiento o en su caso el Jurado realizarán una interpretación atendiendo al espíritu y finalidad para la cual se ha creado el presente concurso.

10.- Datos personales.- De conformidad con la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal,  Los datos de carácter personal que se obtengan serán incorporados y tratados de forma confidencial en un fichero propiedad de este Ayuntamiento. - Los datos obtenidos en esta instancia podrán ser utilizados, salvaguardando su identidad, para la realización de estadísticas internas. - Ud. tendrá la posibilidad de acceder en cualquier momento a los datos facilitados, así como de solicitar, en su caso, su rectificación, oposición o cancelación, dirigiendo una comunicación escrita, junto con la documentación acreditativa de su identidad, a este Ayuntamiento.

lunes, 6 de mayo de 2013

SU LUZ



Creo que conoce mi estado de ánimo mejor que yo mismo.
A la lámpara de mi escritorio, que lleva conmigo más de seis años, jamás he tenido que cambiarle la bombilla. Parece que su luz fuera eterna. Es de esas lámparas de brazo largo y estilizado que se pueden doblar hasta traer la luz tan cerca, que el papel resplandece con un blanco natural y luminoso. Siempre a la izquierda, su luz sugiere sombras y las proyecta sobre las cuartillas de mil maneras diferentes.
Cuando escribo mis relatos de terror, las sombras se vuelven cortantes, insinuadoras, espeluznantes. Si otro día escribo poesía repleta de figuras evocadoras y sentimientos íntimos, las sombras se difuminan suaves hasta casi desaparecer. Otras veces, al escribir mis cuentos infantiles, la luz que desprende insinúa sombras saltarinas y divertidas que juegan con los papeles y se esconden de los personajes.
También es la compañera de mis noches de insomnio. Cuando la soledad me acosa, su luz me ofrece una salida al otro lado y siento que permanece junto a mí.  
Cada mañana me asomo despacio, sin que me vea, para confirmar que sigue ahí, cerca de mis cuartillas.
Cerca de mí.

lunes, 29 de abril de 2013

DOS SOMBREROS INEQUIBOCOS

El fuego de la  lumbre ilumina toda la estancia. La madera de haya crepita mientras es consumida por el fuego. En el exterior de la casa de montaña donde he ido a esconderme tras haber cometido el crimen, anochece lentamente. Sumidos en mis pensamientos, evoco a mi mujer asesinada apenas una semana después de descubrir que me era infiel.
Durante la noche apenas puedo dormir por el sentimiento de culpa que me corroe. Al amanecer,  me levanto de la cama y me acerco al balcón. Una densa niebla inunda los alrededores. De pronto, oigo el ruido de un vehiculo que se detiene junto al portón de la entrada de la finca. Unos segundos después, surgen entren las nubes las siluetas de dos hombres que llevan en sus cabezas unos sombreros inequívocos: dos tricornios de la guardia civil.

LA APUESTA

El ruido ensordecedor lo despertó. Tomás intentó acomodar la visión a la penumbra de la habitación. Escuchó en silencio. Notaba como los latidos de su corazón se aceleraban. De pronto, percibió el sonido más nítidamente y ahora se había transformado en pisadas atropelladas que se acercaban. Se incorporó rápidamente y cogió el cuchillo que guardaba bajo la almohada. Corrió tras la puerta y esperó conteniendo la respiración. Durante minutos que a él le parecieron una eternidad reinó el silencio. Sólo fue interrumpido por el ladrido de un perro en la lejanía.   
    Abrió la puerta en un acto de valentía. Inmediatamente oyó un grito desgarrador y los pasos, esta vez, se volvieron presurosos y se alejaron. Tomás corre cuchillo en mano a través del pasillo interminable tropezando con cada mueble que se encuentra a su paso. Por fin logra encender una luz y alcanza a ver fugazmente la sombra de algo que se pierde escaleras abajo.
-    ¡Quién anda ahí! Grita temeroso. Sólo recibe el silencio por respuesta.
-    ¡Maldita casa¡ Exclama aterrado ¿Por qué se le ocurrió pasar allí la noche?
El impacto que recibió en la cabeza lo sacó de sus cavilaciones y se desplomó contra el suelo. Cuando despertó, miró a su alrededor un poco confundido.
¿Qué le había pasado? Meditaba.
De improviso, algo llamó poderosamente su atención. Una nota al pie de su cuerpo, cuyas letras trazadas en sangre decían: “Dejad en paz a los que aquí habitan”.
La piel de nuca se le erizó y apenas podía tragar saliva.

LUCIERNAGAS DE ESPERANZA

En un país en el que los niños no pueden creer en las hadas y el sol cada día que pasa proyecta, de modo inusual, una mayor oscuridad. Las luciérnagas de la esperanza sembraban el cielo abriendo pequeños halos de luz que, cada vez que alcanzaban los semblantes de las apagadas almas de los niños, impregnaban de una bondad sin condicionantes, los sueños que una perpetua realidad se empeñaba en enterrar en las profundas dunas, mas allá de las selvas del olvido, que pueblan las grandes extensiones del vasto país de la eterna desdicha. Un día el cielo se abrió con gran estruendo y propagó una negrura sin precedentes sobre la arenosa tierra de aquellos desoladores desiertos. Los niños, con los ojos abiertos y la mirada agotada, buscando un mínimo resquicio de claridad, lloran y se lamentan de su terrible destino. Las luciérnagas de la esperanzan han partido, ya no proyectan sus luminosos rayos,  su tenue intensidad ha sido absorbida por el voraz apetito de la intensa noche. Amanece, despunta otro negro día, en un lejano horizonte donde una resquebrajada esperanza se difumina, un ínfimo punto de luz revolotea buscando la inocencia en unos rostros que, incesantes, no se resignan a perderlo de vista.      

LA ORILLA DE LOS SUÑOS Y LOS BUENOS DESEOS

Cada noche llegamos a la orilla de los sueños y en ese instante vuelvo a recordarte que dos por dos son cuatro, que deseo abandonar la mediocridad, y que si no me acompañas por el camino de la libertad, me iré junto a mi perro hacia la soledad tranquila que susurra la brisa.
Y se habrá acabo para siempre lo que percibía injusto para ambos. Se habrá acabado para siempre la tortura de dos personas que se amaron a su forma y que se despegaron de la misma manera sin ventura.
Hoy me dirás que no tengo razón, me la concederás dentro de tres años, y por el camino, perderé la vitalidad de mi querido ser, y tú, el sentido de la naturaleza que te envuelve.
Prefiero sentir, que bien te quise, y desear la felicidad de ambos por sendas propias a la condición de cada corazón.
El que te escribe, en su intimidad, te quiso muchísimo.

EL AUTOGRAFO DE ROLANDO DO RIO

—Ojala superemos los seis mil euros, de lo contrario, a ver que le decimos al del banco…—dijo nervioso el dueño— Al menos para poder mantener el negocio abierto otro trimestre…
—Seguro, jefe, siempre pasa igual. Ya verá como al final empiezan a pujar  y superamos esa cantidad— dijo el joven con tono poco convincente, mientras refrescaba la página de eBay donde se subastaba la singular salvación: Vendo autógrafo original del astro brasileño Rolando do Rio. El último que firmó el día del accidente automovilístico, del que sigue en coma un mes después. La subasta no llegaba a tres mil euros, pero se animó en los últimos minutos y se dispararon las pujas. La más alta puso el precio final en once mil quinientos euros, ¡casi el doble de lo esperado! Abrazados lloraron de alegría.
En los deportes del ultimo noticiario de televisión, informaron sobre el accidente. Varios testigos afirmaban haberlo visto tomar las tres últimas curvas, de la carretera que iba de la montaña a la ciudad, a una velocidad tan alta que podría haberse salido en cualquiera de ellas, pues las sorteaba sin ni siquiera frenar. El deportivo rojo, de precio tan astronómico como el futbolista, le permitía lo impensable en un vehículo normal, pero al salir de la última curva perdió el control y chocó contra un muro de piedras, destrozando el coche y sobreviviendo de milagro, aunque con pocas esperanzas de salir bien del coma profundo. Los periodistas se habían enterado de la subasta del autógrafo por internet y habían localizado a los afortunados a los que Rolando do Rio firmó el qué sería su último autógrafo. Ambos salieron en un reportaje, donde destacaban con que amabilidad se lo firmó aquella fatídica mañana en la que llegó en taxi para recoger el deportivo rojo, al que ellos le habían arreglado una pequeña avería. Se mostraron muy agradecidos al futbolista y comentaron que con el dinero podrían pagar la hipoteca y mantener abierto el negocio.
Finalizaba la información con una panorámica de la fachada del establecimiento. En el último plano, la cámara enfocó el nombre del negocio: “Taller de Frenos García y Moya”